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Si nos imaginamos aquellos lugares que burlaban la ley seca a comienzos del S. XX en Nueva York, nuestra mente se dejará llevar por una icónica imagen de diversión y placeres prohibidos.

No hay nada más tentador que la posibilidad de entrar a un Bar Clandestino, de traspasar una puerta en apariencia inocente (¡y si es con una mirilla rectangular todavía mucho mejor!), para adentrarnos en un lugar reservado para un grupo selecto y privilegiado. Donde todos se conocen y se encuentran unidos por el vínculo excitante de la clandestinidad.

La atracción de lo CLANDESTINO

Esta es la esencia que manejan los bares clandestinos o Speakeasy (el nombre viene de aquellos míticos locales ilegales estadounidenses, donde había que hablar bajito y no armar demasiado alboroto), bares clandestinos ocultos a ojos de la mayoría, difíciles de encontrar o camuflados como si fueran una tienda, una vivienda o una heladería, pero que detrás esconden el local de moda en el que a todo el mundo le gustaría estar.

qué es un speakeasy

Ya sea porque se necesite una contraseña, porque el aforo sea reducido, porque esté ubicado en un lugar donde nadie imaginaría que hay un bar, la sensación que transmite un Bar Clandestino es que estar allí es especial, y que quien está allí también lo es.

Una moda en expansión

Nueva York, París, Londres, Tokio,Berlín, Madrid… Ninguna gran ciudad sin su Bar Clandestino; desde hace unos años,este tipo de locales están triunfando en diferentes capitales del mundo con diferentes modalidades: restaurantes, bares, coctelerías, salones de té, salas de música…

Cualquier formato es válido siempre y cuando la entrada no sea convencional y dentro se haya logrado recrear una atmósfera de exclusividad y clandestinidad.

La popularidad de estos lugares ha sido enorme en la última década y algunos de los locales han pasado ya a considerarse emblemáticos.

Otros tratan de mantener cierto halo de misterio, a pesar de que su localización es, en realidad, un secreto voces o la contraseña se puede obtener fácilmente siguiendo sus redes sociales.

bares clandestinos en Madrid

Y algunos, más que Bares ocultos se han conformado con ser discretos. En cualquier caso, esta sigue siendo una tendencia en alza y un excelente modo de competir en un sector como el de la restauración, en el que el factor sorpresa y la originalidad siempre desempeñan papeles clave.

Requisitos para transformar tu bar en un Bar Clandestino.

La primera condición de un buen Bar Clandestino es que pase desapercibido o se mantenga camuflado, su reputación la debe ganar del boca a boca.

Esta tarea no es nada sencilla, efectivamente, pero lo cierto es que cuanto más en la sombra se mantenga y más se confíe en la lealtad de sus clientes, más encanto tendrá.

cómo decorar un speakeasy

Cierto es que esta clandestinidad no deja de ser un disfraz pero, ya que estamos, vamos a interpretar bien el papel, ¿no? Y es que, este es un mundo de contradicciones y aquí reside la clave del éxito de los Bares Clandestinos o SpeakEasy.

¿Por qué funcionan tan bien? Pues precisamente porque a la gente le encanta contar que ha estado en un “lugar secreto” donde sólo se accede si te invita uno de los socios.

La entrada puede ser mediante claves, invitaciones o llamadas de teléfono, pero lo que realmente multiplica la diversión de la experiencia es una buena entrada secreta.

puerta speakeasy

Hay bares a los que se entra a través de una nevera o de una cabina de teléfonos, locales en callejuelas solitarias y lúgubres que nunca atravesarías, mercerías que esconden clubs con espectáculos circenses, una farmacia que es una coctelería, puertas traseras en bares anodinos que te conducen a los verdaderos clubs donde ver a Humphrey Bogart tocando el piano no estaría en absoluto fuera de lugar ….

Un sinfín de posibilidades que ocupan su espacio destacado en la ciudad, pero sin que se les vea demasiado, si se permite la paradoja.

El interior, por supuesto, debe estar a la altura. La estética del lugar debe transportar a otro tiempo o a otro lugar, a un mundo alejado de lo convencional, de lo popular…

Al fin y al cabo, el cliente también quiere interpretar su papel y, para ello, necesita un buen escenario. Porque detrás de una puerta anodina lo que sí o sí se espera es precisamente todo lo contrario.